No es solo dolor.

Es lo que te está haciendo creer. Que ya no puedes. Que estás envejeciendo antes de tiempo. Que rendirse un poco… es lo normal.  Que vivir con miedo al movimiento es parte de la vida adulta.

Pero el dolor no solo te frena el cuerpo.

Te roba claridad. Te roba seguridad. Te roba confianza.Te acostumbra a la idea de que estar bien no es para ti.

Pero no es verdad. Libérate de todo eso que el dolor te ha hecho creer.

Recupérate.  Reinvéntate. Vuelve a pensar diferente… porque vuelves a sentir diferente.